Les comparto a continuación la experiencia como profesora de matemática de una de nuestras hermanas, Lucía. Esta será la primera de varias experiencias que vayamos compartiendo, para que podamos nutrirnos de una "educación encarnada". ¡Gracias Lu por tu aporte!
"Es muy lindo descubrir que en el enseñar aprendemos muchas cosas. El ayudar a que el otro despegue, que de a luz, que vaya confiando en el mismo. Que se puede!
En el área de la matemática donde erróneamente muchos nos transmitieron que es para algunos, que es difícil, es tarea ardua desbloquear estos pensamientos que lo único que hacen es lograr que a veces los alumnos ni lo intenten. Fue para mí un desafío tener en dos oportunidades, en Buenos Aires y en Santa Fe a alumnos que "no cumplían con los objetivos" Al tener su espacio, al sentirse escuchados, al saber que podían preguntar, que nadie los iba a juzgar por no entender. Se sorprenden al descubrir que uno puede volverles a explicar si es necesario.
Estos chicos fueron paso a paso cumpliendo los objetivos y mucho más, comenzaron en su mayoría a gustar de la matemáticas y comprobaron que ellos también pueden. Estas experiencias nos enseñan lo lindo que es escuchar, y hacer de la enseñanza algo dinámico, a contextualizarlo, a buscar lo que más ayuda, escuchando, enseñando una y otra vez, para aprender de los otros."
Luacìa Montes de Oca, aci

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